Loading Eduardo's Memorial Page...
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Oakdale, California
Eduardo Alvarado Verduzco, lovingly known as “Lalo,” passed away on September 4, 2026, at the age of 37. He was born on June 9, 1989, in Modesto, California, and made his home in Oakdale.
When we think of Lalo, we think of his strength, his discipline, and the deep love he had for everyone in his life. He was smart, determined, and never afraid of a challenge. Whatever he chose to do, he committed himself to it fully.
Those closest to Lalo also knew his funny and playful side, a part of him that not everyone had the opportunity to see. He could make the people he loved laugh and brought a special energy to the moments he shared with his family and closest friends. Those fortunate enough to know that side of him will miss it more than words can express.
Some of Lalo’s passions included being on the boat at the lake, working out, and pushing himself through Spartan races. He was always working toward another goal and challenging himself to become stronger.
Lalo proudly served in the United States Army for 18 years. His service was an important part of who he was, and he carried the discipline, courage, and dedication it taught him into every part of his life. Alongside his lasting career in the Army, Lalo built a successful 20-year career in the wine industry, where he became a respected supervisor and leader.
As proud as Lalo was of everything he accomplished and every title he held, none of it compared to the pride he felt in being a husband and father. His wife, Paola, and their children were his entire world. He was incredibly proud of the family they built and spoke about them constantly. Being Paola’s husband and a father to Vivian, Andrea, Eduardo Jr., Mia, and Alexander was what mattered most to him.
Lalo loved deeply. He wanted the people he cared about to feel safe, supported, and taken care of. He showed his love through his hard work, loyalty, protection, and the life he worked so hard to provide for his family. His love was powerful, unmistakable, and present in everything he did. It will remain with Paola and their children through every memory, every story, and every part of the life they created together.
Along with the titles of husband and father, Lalo was a deeply loved son, brother, nephew, cousin, and uncle. He shared an irreplaceable bond with his brothers, Jesse and Juan Carlos. His nieces and nephews loved him, admired him, and looked up to him. To them, he was strong, accomplished, and dependable, someone they were proud to call their uncle. His presence and influence will remain with them throughout their lives.
Lalo is survived by his loving wife, Paola Verduzco; his children, Vivian, Andrea Agee, Eduardo Jr., Mia, and Alexander Verduzco; his parents, Jesus and Rosa Verduzco; his brothers, Jesse Verduzco and Juan Carlos Verduzco; and his beloved nieces and nephews. He was preceded in death by his beloved aunt Juana Carlos; his grandfathers, Jose Alvarado and Miguel Verduzco; his grandmother, Juana Verduzco; and his aunt, Carmen Verduzco.
A visitation and vigil will be held on Tuesday, September 22, 2026, beginning at 4:00 p.m. at Saint Frances of Rome Church, located at 2827 Topeka Street in Riverbank, California. A rosary will follow at 5:30 p.m.
The funeral Mass will be held on Wednesday, September 23, 2026, at 10:30 a.m. at Saint Frances of Rome Church. Burial will follow at 12:00 p.m. at Oakdale Citizens Cemetery, where military honors will be presented in recognition of Lalo’s 18 years of service in the United States Army.
Family and friends are invited to share their memories and photographs of Lalo on his memorial page. Every story and photograph will help his wife, children, family, and friends hold close the many parts of him that made him so deeply loved.
His life was far too short, but the love he gave was enormous. Lalo will be missed beyond measure, loved for eternity, and carried in the hearts of his wife, children, and family every day.
Eduardo Alvarado Verduzco, conocido cariñosamente como “Lalo”, falleció el 4 de septiembre de 2026, a la edad de 37 años. Nació el 9 de junio de 1989 en Modesto, California, y estableció su hogar en Oakdale.
Cuando pensamos en Lalo, pensamos en su fortaleza, su disciplina y el profundo amor que sentía por todas las personas en su vida. Era inteligente, determinado y nunca le temía a un desafío. Todo aquello que decidía hacer, lo hacía con entrega y compromiso total.
Quienes eran más cercanos a Lalo también conocían su lado divertido y juguetón, una parte de él que no todos tuvieron la oportunidad de conocer. Tenía la capacidad de hacer reír a las personas que amaba y aportaba una energía muy especial a los momentos que compartía con su familia y sus amigos más cercanos. Quienes tuvieron la dicha de conocer ese lado de él lo extrañarán más de lo que las palabras pueden expresar.
Entre las pasiones de Lalo estaban pasar tiempo en el bote en el lago, hacer ejercicio y exigirse al máximo participando en carreras Spartan. Siempre estaba trabajando para alcanzar una nueva meta y desafiándose a sí mismo para ser más fuerte.
Lalo sirvió con orgullo durante 18 años en el Ejército de los Estados Unidos. Su servicio militar fue una parte importante de quien era, y llevó consigo la disciplina, el valor y la dedicación que aprendió en el Ejército a cada aspecto de su vida. A la par de su extensa carrera militar, Lalo construyó una exitosa carrera de 20 años en la industria del vino, donde llegó a ser un respetado supervisor y líder.
Por más orgulloso que Lalo estuviera de todo lo que logró y de cada título que obtuvo, nada se comparaba con el orgullo que sentía por ser esposo y padre. Su esposa, Paola, y sus hijos eran todo su mundo. Estaba inmensamente orgulloso de la familia que habían formado y hablaba de ellos constantemente. Ser el esposo de Paola y padre de Vivian, Andrea, Eduardo Jr., Mia y Alexander era lo que más importaba para él.
Lalo amaba profundamente. Quería que las personas que amaba se sintieran seguras, apoyadas y cuidadas. Demostraba su amor a través de su arduo trabajo, su lealtad, su protección y la vida que se esforzó tanto por brindar a su familia. Su amor era fuerte, inconfundible y estaba presente en todo lo que hacía. Ese amor permanecerá con Paola y sus hijos a través de cada recuerdo, cada historia y cada parte de la vida que construyeron juntos.
Además de ser esposo y padre, Lalo fue un hijo, hermano, sobrino, primo y tío profundamente amado. Compartía un vínculo irremplazable con sus hermanos, Jesse y Juan Carlos. Sus sobrinos y sobrinas lo amaban, lo admiraban y lo veían como un ejemplo a seguir. Para ellos, era fuerte, exitoso y alguien en quien siempre podían confiar; una persona a quien se sentían orgullosos de llamar tío. Su presencia y su influencia permanecerán con ellos durante toda su vida.
A Lalo le sobreviven su amada esposa, Paola Verduzco; sus hijos, Vivian, Andrea Agee, Eduardo Jr., Mia y Alexander Verduzco; sus padres, Jesus y Rosa Verduzco; sus hermanos, Jesse Verduzco y Juan Carlos Verduzco; y sus queridos sobrinos y sobrinas. Le precedieron en la muerte su querida tía Juana Carlos; sus abuelos, Jose Alvarado y Miguel Verduzco; su abuela, Juana Verduzco; y su tía, Carmen Verduzco.
El velorio y la vigilia se llevarán a cabo el martes 22 de septiembre de 2026, comenzando a las 4:00 p. m. en la Iglesia Saint Frances of Rome, ubicada en 2827 Topeka Street, Riverbank, California. El rosario se rezará a continuación a las 5:30 p. m.
La Misa de funeral se celebrará el miércoles 23 de septiembre de 2026 a las 10:30 a. m. en la Iglesia Saint Frances of Rome. El entierro será a continuación, a las 12:00 p. m., en Oakdale Citizens Cemetery, donde se le rendirán honores militares en reconocimiento a los 18 años de servicio de Lalo en el Ejército de los Estados Unidos.
Se invita a familiares y amigos a compartir sus recuerdos y fotografías de Lalo en su página conmemorativa. Cada historia y cada fotografía ayudarán a su esposa, sus hijos, su familia y sus amigos a mantener cerca las muchas partes de él que hicieron que fuera tan profundamente amado.
Su vida fue demasiado corta, pero el amor que dio fue inmenso. Lalo será extrañado más allá de toda medida, amado por toda la eternidad y llevado cada día en los corazones de su esposa, sus hijos y toda su familia.
Arrangements by Oak & River Funeral Homes - Oakdale